Home GASTRONOMIA Un lugar diferente

Un lugar diferente

SHARE

En el 2014, Camping abrió sus puertas en la terraza de Buenos Aires Design.

camping_1IMG_3599

Una impactante caja rectangular de chapa transparente, adornada con plantas colgantes y una pequeña vinería de madera, funciona como centro de pedidos y despacho. Tu pedido es tomado por un grupo de  “boy-girl scouts” que te sirven en platos enlozados la comida en porciones abundantes. La experiencia gastronómica continúa en las mesas comunales de madera, donde los cubiertos se encuentran dentro de simpáticos frascos de vidrio. La ceremonia, te transporta directamente a ese momento de tu infancia en que eras libre y feliz, los campamentos. Rodeados de naturaleza, La Plaza Francia, en el barrio de Recoleta, cubre ese papel en el espectáculo. Gabriel Balán, de 26 años, está a la cabeza de este proyecto, y da la sensación que la felicidad del campamento cubrió un enorme papel de su vida, “Creo que como toda idea, viene de muy adentro, y es influenciada por todo lo vivido, suma de experiencias y situaciones que pasamos por nuestra vida. En mi caso, podría decir que mi origen esta en los campamentos a los que iba todos los veranos cuando era chico, y creo que debe ser el caso de mucha gente”.

Cocinero Francisco Gonzales Alzaga con Gabriel Balán
Cocinero Francisco Gonzales Alzaga (izq) con Gabriel Balán

Estos campamentos se convirtieron en una especie de lugar/momento sagrado, donde se hablaba de lo importante, donde la propuesta era estar conectado con uno mismo, con los demás y con la naturaleza” Dice. Y confiesa que, más allá de gestar la idea de hace mucho tiempo, la película Moonrise Kingdom de Wes Anderson le dió un empujón de inspiración.” Desde el día 1 comenzamos a formar un equipo de trabajo, que creo, fue clave para armar Camping. Se comenzó a sumar gente de todas las disciplinas y eso fue lo que ayudo a Camping ser lo que es” cuenta Gabriel. La otra parte del proyecto, es Paco Savio de la agencia remolino, y el estudio de arquitectos de IT MET, que desarrolló el lugar para que esté a la intemperie y que sea fácil en la interacción con el comensal. El cocinero Francisco Gonzáles Alzaga, conocido como “Pancho”, ayudó en el armado del menú, y en la transformación de la simple, y muchas veces aburrida comida de campamento, a lo que sería el concepto de “shelter food”: comida de refugio, o comida nostálgica.
Desde milanesas crujientes y doradas de carne de lomo, tortilla de papas a punto babé, ensalada de papas con aceite de oliva premium y mostaza en grano y choclos cubiertos con manteca derretida. Como único postre, la banana con dulce de leche de la marca Chimbote. Para tomar, armaron su propia selección de cerveza y vino orgánico.

Pensando que no podía faltar las canciones y el fogón, llevaron esa idea a lo contemporáneo y construyeron una plataforma online donde Soledad Rodriguez Zubieta curó la selección de canciones. Cada comensal con smartphone puede conectarse y elegir la canción que todos escucharan en el momento. Así, todos formamos parte de la experiencia de Camping.

Leave a Reply